Domingo 27 del tiempo ordinario

Domingo 27 del Tiempo Ordinario.

Seguimos haciendo al Señor la misma petición de los discípulos: "Aumenta nuestra fe".
Pero ¿qué tanto debería aumentar? ¿qué tan pequeña está?

¿Cuál es en soy la preocupación?
¿Tener fe o su tamaño?

"Si tuvieran fe, aunque fuera tan pequeña como una semilla de mostaza, podrían mover montañas".

La respuesta de Jesús a la petición no va dirigida hacia el aumento de la fe, sino a su verdadero sentido: "creer".

Jesús no responde diciendo que nos dará una fe en toneladas industriales, sino de su verdadero poder. La fe aún siendo diminuta puede mover los montes, entonces no es el tamaño lo que importa.

Quién tiene fe no teme abrir su corazón a la experiencia de Dios, la acepta con todas sus exigencias, incluso las que conducen al Reino.

Si de verdad tienes fe, no necesitas pedir un aumento, sino que te decides a aceptar el Evangelio y pides la gracia para vivirlo.

Un cristiano que afirma creer en Dios pero se aisla de la comunidad de creyentes, esta encerrando su fe en una vasija de cristal, haciendo de ella un don infecundo, porque si crees en Dios, y si le crees, no te excluyes de seguirlo en la comunidad.

Nunca será compatible la afirmación de tantos: "yo creo en Dios pero no voy a misa, con creer me basta".

Si tienes fe, aunque sea como la semilla de mostaza, o tal vez como un grano de arroz, serás capaz de mover la montaña de excusas, que te impiden asumir el compromiso con el que darás testimonio a través de las obras.

P. Deiby Sánchez
@pdeibysanchez

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Apuntes de Teología: Libro Sapiencial: Eclesiástico o Sirácides

Apuntes de Teología: La escuela de Alejandría

Apuntes de Teología: Ignacio de Antioquía