Domingo de la Sagrada Familia
José y María, una vez más, como cada año visitan el Templo de Jerusalén, como lo pide la ley de Moisés. Como padres han trasmitido su fe, tradición y fidelidad a su hijo Jesús, quien ahora tiene doce años, ya se le considera mayor de edad, y por ello tiene las mismas obligaciones de los adultos. Jesús ya es un adolescente, por tanto ya no va por la calle, o por el centro de la ciudad agarrado de la mano de sus papás, ya se empieza a sentir adulto, y quiere valerse por sus propios medios. Más por el testimonio que ha recibido de sus padres, sabe y conoce muy bien el motivo de aquella visita al Templo de Jerusalén. Él es consciente que aquél lugar es el signo visible de la presencia del Dios del Cielo en medio de su pueblo. Aquel pueblo que al congregarse, se hace multitud, y todos sabemos que, en medio de tantos, esta la posibilidad de que, en el primer descuido, un niño se pierda, pero Jesús ya no e...