Domingo II de Pascua, de la misericordia divina.
Domingo II de Pascua, de la misericordia divina. También muchos de nosotros podemos hacer nuestras aquellas hermosas palabras: "Hemos visto al Señor". También son muchos de nosotros quienes exigimos la garantía, la prueba, la comprobación de aquella realidad. Tantas veces dominados por el escepticismo terminamos dándole más fuerza al "ver para creer", echando a un lado la fe y a la experiencia ya vivida al lado de Jesús. Tomás exige lo que en su momento necesita para creer, ¿Qué actitud tomarían los demás discípulos? ¿Qué pensamos nosotros del Apóstol? ¿Qué pensamos de aquellos hermanos nuestros que viviendo la experiencia de Dios necesitan de la prueba? Jesús se toma en serio la petición, y aunque no es instantánea, no debemos pensar que es un castigo por la falta de fe, sino que forma parte de la misma pedagogía del Señor. El resucitado se manifiesta el d...