Apuntes de Teología: Ignacio de Antioquía
Segundo
obispo de Antioquía, sufre su martirio en Roma entre 98-117.
Compuso siete
cartas en ese camino hacia Roma, de las cuales cinco son a las comunidades
cristianas de Éfeso, Magnesia, Tralia, Filadelfia y Esmirna; y dos a Policarpo,
Obispo de Esmirna.
Los mensajes
dirigidos a las comunidades de Éfeso, Magnesia, Tralia, Filadelfia y Esmirna
son de agradecimiento por su simpatía que le han testimoniado en su prueba, les
exhorta a la obediencia a sus superiores eclesiásticos y le precave contra las
doctrinas heréticas.
En la carta
dirigida a Policarpo le da consejos para ejercer su misión episcopal.
Estas cartas
nos permites conocer las primeras comunidades cristianas y nos permite penetrar
del obispo mártir y aspirar su entusiasmo religioso. Su lengua es ardiente y
profundamente original y su alma se llena de celo y ardor apostólico. Es
notable su preocupación por la unidad de las iglesias entorno a sus pastores.
Teología de
San Ignacio
Da
pautas para la constitución jerárquica de la Iglesia.
Obispo,
presbiterio, diáconos; un solo obispo al frente; explica sus funciones;
primacía del obispo; los presbíteros ayudan; entre otros.
Hablo del
primado de Roma, y por primera vez de la Iglesia Católica Universal, y le da
sentido pleno de una realización escatológica que la Iglesia debe tener.
La
Eucaristía, es el lugar del sacrificio, se habla de la carne de Nuestro Señor
Jesucristo, este es el sacramento de la unidad, porque une a todos los fieles
alrededor de Cristo.
Vida
espiritual: “Imitación de Cristo”: “inhabitación
de Cristo en el alma por la unión de la jerarquía y participación de los
sacramentos (Eucaristía)”
Puntos que resaltan de su teología:
Su idea
central es la existencia de una voluntad salvífica de Dios, que se ha llevado a
cabo en Cristo, nuestro maestro.
Siguiendo la
teología de San pablo y San Juan, manifiesta claramente su fe en la doble
naturaleza de Cristo: divina y humana, y ataca el docetismo.
Los
docetas no formaron
sectas independientes sino hasta el siglo II; negaba la naturaleza humana y
especialmente de Cristo decían que solo había sufrido en apariencia, pues
consideraban la carne como algo malo.
Niegan la Eucaristía y la oración.
Sigue la doctrina de Ignacio, del
matrimonio que representa la alianza entre Cristo y la Iglesia, y a de la
virginidad, la cual él recomienda.
San Ignacio utiliza claramente la
palabra “presidir” indicando autoridad, vigilancia. El no exhorta a los romanos
a la unidad ni a la concordia. No se atreve a dar ordenes a la comunidad de Roma.
Apuntes de clases de teología
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